Quién

Soy María Salas, bailarina y profesora de pilates. Mi madre solía decir que de pequeña bailaba hasta con la música de los anuncios de la tele, así que muy pronto empecé a recibir clases de danza en distintas escuelas, aunque fui una alumna un poco rebelde. Durante casi una década estudié ballet clásico con reconocidos profesores, entre ellos Juan Carlos Santamaría (Premio Nacional de Danza). Más tarde mi interés fue derivando hacia otras disciplinas como danza contemporánea o jazz, con diferentes cursos y profesores.

En 2003 descubrí la danza oriental con Patricia Passo, ella fue mi maestra y formé parte de su compañía en su primera etapa. Las posibilidades de la técnica y los movimientos de la danza del vientre me llevaron a descubrir bailes afines (como las danzas indias o danza persa), así como a iniciarme en ATS (American Tribal Style) y en fusión tribal con Alicia López de Carvanserai. También recibí clases de bailarinas como Sharon Kihara, Mira Betz, Moria Chappell, Amy Sigil o Ariellah. En el estilo tribal reconocí un modo de acercarse y practicar danza oriental que tiene mucho que ver con mi propia forma de bailar.

En 2006 fundé La Musácea un grupo de fusión oriental que combinaba docencia y experimentación escénica.  La Musácea, como compañía, ha sido un proyecto intermitente desde entonces, según eventos y propuestas varias.

Por otro lado, el convencimiento de que cualquier tipo de danza necesita de un cierto acondicionamiento me llevó a instruirme como monitora de pilates, con la idea de tener un mayor conocimiento del movimiento y funcionalidad del cuerpo tanto a la hora de bailar como a la hora de preparar a otros para que lo hagan. En el centro Vitamina Zen realicé el curso de pilates de suelo. Desde 2016 imparto clases en La Granja, también doy clases de suelo en PilateSegovia.

Siempre que puedo, sigo indagando y acudiendo a intensivos con maestros del mundo de la danza oriental, así como con profesionales de otras disciplinas que me ayuden a ampliar la perspectiva sobre el cuerpo y el movimiento, una búsqueda que me ha llevado de nuevo a la danza contemporánea y a descubrir técnicas como el Feldenkrais.